Un estudio liderado por la University of Sydney y publicado en The Lancet Planetary Health analiza cómo el calor extremo y la humedad afectan a trabajadores de fábricas de ropa en Bangladesh. El sector emplea 4 millones de personas, aproximadamente 60 por ciento mujeres. Dentro de las fábricas las temperaturas suelen superar 35 grados Celsius; el calor aumenta por máquinas como planchas y vaporizadores y por la mala ventilación. Los trabajadores informan pérdida de concentración, dolores de cabeza y somnolencia, que a su vez pueden reducir sus ingresos.
Los investigadores recrearon las condiciones más calurosas en una cámara con control climático a 40 grados Celsius y 38 por ciento de humedad y realizaron 247 pruebas con 42 participantes, con una mezcla casi igual de hombres y mujeres. Evaluaron intervenciones de bajo coste y fácil implementación.
Los resultados principales fueron claros: ventiladores combinados con fomentar la ingesta de agua recuperaron parte de la productividad perdida, hasta 15 por ciento, y un techo aislado y reflectante redujo la temperatura interior en 2.5 grados Celsius, disminuyendo la temperatura central del cuerpo, la frecuencia cardíaca y el riesgo de deshidratación. Ollie Jay, director del Heat and Health Research Centre, subrayó la necesidad de soluciones asequibles e inmediatas. También se señaló que aplicar agua no potable sobre la piel puede ayudar a evaporar y reducir la sudoración donde falta agua potable.
Los beneficios fueron mayores en participantes masculinos, lo que indica la importancia de reconsiderar asignación de tareas y vestimenta por género. La etnia tuvo un impacto casi insignificante en la adaptación fisiológica, aunque los factores culturales influyen en el comportamiento y las soluciones. James Smallcombe advirtió que el aire acondicionado suele ser insostenible y que opciones de enfriamiento con pocos recursos podrían ser una vía sostenible, especialmente con el objetivo de la industria textil de Bangladesh de reducir 30 por ciento las emisiones para 2030. Brad Adams reconoció el estudio pero señaló que la exclusión de personas con hipertensión y con historial de enfermedades por calor —aproximadamente una cuarta parte de la población bangladesí— limita la aplicabilidad a los trabajadores más vulnerables y pidió más investigación sobre las diferencias de género.
- Intervenciones probadas: ventiladores y aumento de hidratación.
- Techo aislado y reflectante redujo la temperatura interior.
- Limitaciones: exclusión de personas con hipertensión previa.
Palabras difíciles
- ventilación — movimiento de aire dentro de un espacio
- deshidratación — pérdida excesiva de agua en el cuerpo
- productividad — cantidad de trabajo realizado en un tiempo
- sudoración — producción de sudor por la piel
- insostenible — que no se puede mantener a largo plazo
- intervención — acción para cambiar una situación o problemaintervenciones
- frecuencia cardíaca — número de latidos del corazón por minuto
- aislado — separado o protegido del exterior térmicamente
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Preguntas de discusión
- ¿Qué ventajas y dificultades ves en implementar ventiladores y mayor hidratación en fábricas textiles? Da razones.
- El estudio sugiere reconsiderar la asignación de tareas y la vestimenta por género. ¿Qué cambios prácticos propondrías y por qué?
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