Investigadores de la University of Utah usaron inteligencia artificial para que una mano biónica se comportara más como una mano natural. Añadieron sensores de proximidad y de presión a una prótesis comercial y entrenaron una red neuronal con datos de posturas de agarre.
Adaptaron una mano de TASKA Prosthetics con puntas de dedos personalizadas que medían la presión e incluían sensores ópticos de proximidad. Esos sensores eran muy sensibles; por ejemplo, podían detectar una bola de algodón casi sin peso.
Para evitar que el usuario y la máquina compitieran por el control, desarrollaron un control compartido de inspiración biológica que equilibra la intervención humana y la de la IA. El estudio, dirigido por Jacob A. George y Marshall Trout y publicado en Nature Communications, probó el sistema con cuatro participantes amputados entre el codo y la muñeca. Además de tareas estándar, realizaron motricidad fina, como recoger objetos pequeños y beber de un vaso de plástico.
Palabras difíciles
- inteligencia artificial — sistemas informáticos que imitan funciones humanas
- sensor — dispositivo que detecta una señal o cambiosensores, sensores de proximidad, sensores ópticos de proximidad
- red neuronal — modelo informático inspirado en redes del cerebro
- prótesis — órgano o dispositivo que reemplaza una parte del cuerpo
- control compartido — sistema donde humano e máquina controlan juntos
- motricidad fina — habilidad para mover con precisión manos y dedos
Consejo: pasa el cursor, enfoca o toca las palabras resaltadas en el artículo para ver definiciones rápidas mientras lees o escuchas.
Preguntas de discusión
- ¿Qué ventajas ves en que una prótesis tenga sensores capaces de detectar objetos muy ligeros?
- ¿Preferirías un control compartido entre humano e IA o control totalmente humano en una prótesis? ¿Por qué?
- Si tuvieras una mano biónica con motricidad fina, ¿qué actividades cotidianas recuperarías primero?
Artículos relacionados
Heces cuadradas de wombats y su posible función comunicativa
Un equipo liderado por Scott Carver investiga si las heces cuadradas de los wombats sirven para comunicarse. Analizaron químicamente las deposiciones y observaron el comportamiento con cámaras para ver la reacción ante heces extrañas.