La encuesta se hizo en febrero de 2025 por NORC para el Institute for Healthcare Policy and Innovation. Participaron 2,883 adultos de entre 50 y 97 años; el análisis centrado en Michigan usó 1,353 personas de 50 a 95 años.
Los resultados muestran que 84% de quienes tienen 65 años o más conducen al menos una vez a la semana y 62% conducen la mayoría de los días. Sólo 10% no había conducido en los últimos seis meses. Sobre la confianza para conducir ahora, 81% están muy confiados, 18% algo confiados y 1% no muy confiados.
Aunque muchos conducen, 54% no tiene un plan para cuando la salud haga inseguro conducir. Muchas personas usan alternativas: 44% reciben viajes de amigos o familiares, 21% usan viajes compartidos y 14% usan transporte público.
Palabras difíciles
- encuesta — pregunta a muchas personas para información
- análisis — estudio de datos para entender resultados
- conducir — manejar un vehículo como un cocheconducen, conducido
- confiado — seguro sobre la propia capacidad o situaciónconfiados
- plan — idea o preparación para futuro
- alternativa — otra opción que se puede usaralternativas
- transporte público — buses y trenes para uso de muchas personas
- viaje compartido — viaje con otras personas para compartir cocheviajes compartidos
Consejo: pasa el cursor, enfoca o toca las palabras resaltadas en el artículo para ver definiciones rápidas mientras lees o escuchas.
Preguntas de discusión
- ¿Tienes un plan si la salud hace inseguro conducir? ¿Qué harías?
- ¿Cuál de las alternativas del artículo usarías más: viajes de amigos, viajes compartidos o transporte público? ¿Por qué?
Artículos relacionados
Ciudades asiáticas combaten la congestión y la contaminación
La congestión en ciudades de Asia genera emisiones y pérdidas económicas. Varias urbes aplican medidas: retiro de vehículos viejos, más transporte eléctrico y ampliación del metro, y usan tecnología para gestionar el tráfico.
Códigos QR y viajeros mayores
Una investigación de la University of South Florida estudia cómo reaccionan los adultos mayores cuando los establecimientos usan códigos QR. El estudio muestra que los códigos difíciles aumentan la frustración y pueden reducir la satisfacción y la lealtad.