Investigadores que trabajaron con modelos de ratón han descubierto una vía sensorial que vincula pelos finos sensibles al tacto con la sensación de picor. Identificaron una clase de pelos denominada pelos tipo vello y una población especializada de neuronas que se conecta a ellos. El estudio, publicado en Neuron y financiado en parte por los National Institutes of Health, fue liderado por un equipo que incluye a Bo Duan, profesor asociado de la University of Michigan.
En experimentos con inflamación cutánea crónica —una condición parecida al eczema— los ratones con las neuronas sensibles al tacto mostraron rascado normal, pero los animales que carecían de esas neuronas o en los que las querían inactivar rascaban mucho menos. Para provocar picor mecánico, los investigadores estimularon los pelos tipo vello con un pequeño lazo de hilo y también activaron las neuronas con luz azul; la luz por sí sola bastó para inducir rascado. Además, encontraron proteínas que facilitan la transmisión de la señal desde los pelos hasta la médula espinal, y neuronas humanas cultivadas respondieron a las mismas proteínas, lo que sugiere que el mecanismo podría existir también en humanos.
Dado que muchos tratamientos alivian el picor químico pero no el picor derivado de la inflamación, el equipo propone que apuntar a la vía del picor mecánico puede ser más efectivo para el picor crónico. Mencionan además trabajos previos sobre circuitos de "compuerta" en la médula espinal que pueden bloquear ese tipo de picor salvo cuando se activan de forma concreta, y señalan que ya hay proyectos en marcha para explorar nuevas intervenciones.