La IA generativa puede leer emociones y preferencias para planear y personalizar viajes en tiempo real. Se usa en sitios web y apps antes, durante y después del viaje, pero plantea dudas sobre privacidad y ética.
Un estudio muestra que comprar bienes o servicios para compartir genera más ansiedad que comprar para uno mismo o para regalar. La tensión viene de la responsabilidad y del miedo a decepcionar a los demás.