Ataques en línea a mujeres en la política de UgandaCEFR B2
16 feb 2026
Adaptado de Prudence Nyamishana, Global Voices • CC BY 3.0
Foto de Andrew Itaga, Unsplash
La participación política femenina en Uganda tiene raíces históricas desde la independencia en octubre de 1962. Figuras como Joyce Mpanga —ministra de la Mujer en el Desarrollo entre 1988 y 1989— y Winnie Byanyima —que ayudó a redactar la Constitución de 1995— contribuyeron a abrir espacios. El Artículo 21 introdujo la acción afirmativa y reservó un tercio de los escaños en gobiernos locales y en el parlamento para mujeres.
En las elecciones generales de enero de 2026 varias mujeres se presentaron como candidatas pero enfrentaron acoso digital. Durante la campaña aparecieron imágenes generadas por IA, deepfakes y desinformación con sesgo de género. La aspirante Nawaya Gloria, abogada y activista en temas de VIH, declaró: «Voy a ser la primera persona joven que vive con VIH en representar Voces Juveniles en el Parlamento» y recibió respuestas abusivas, incluido un tuit citado que decía: «Sabiendo que vamos a tener tantos diputados calientes en el parlamento, rezo para que no pases por eso». Ella respondió aclarando que va al parlamento para generar cambios y no para acostarse con nadie; la discusión continuó en redes.
También circularon ataques sexualizados contra Joyce Bagala —con insinuaciones usando la palabra luganda «susu»— y rumores sobre supuestas relaciones con Mathias Mpuuga, fundador de Democratic Front. Yvonne Mpambara fue acusada de ser una espía ruandesa que duerme con el presidente Kagame. En TikTok se difundieron imágenes falsas sobre Rebecca Alitwala Kadaga y deepfakes sobre Anita Among; además, un creador de YouTube, Dean Lubowa Sava, habría pedido favores sexuales a Joyce Bagala, y hubo ataques de partidarios contra un miembro que desertó a otro partido.
Un informe de ONU Mujeres, citando al Ugandan Bureau of Statistics, halló que 95 por ciento de las mujeres ugandesas había sufrido violencia física y/o sexual; 49 por ciento afirma que la violencia contra mujeres y niñas es común en su comunidad; 62 por ciento considera la violencia doméstica un asunto privado; y 54 por ciento cree que una mujer que denuncia será criticada o avergonzada. No existe una ley específica para la violencia de género facilitada por la tecnología, y el Computer Misuse Act 2011 se ha usado en ocasiones contra disidentes feministas como Stella Nyanzi. En conjunto, la tecnología ha amplificado la violencia existente y creado nuevas barreras a la participación política de las mujeres.
Palabras difíciles
- acción afirmativa — políticas que favorecen a grupos subrepresentados
- escaño — puesto o asiento en un órgano legislativoescaños
- acoso digital — conducta abusiva en línea contra alguien
- deepfake — video o imagen falsa creada con inteligencia artificialdeepfakes
- desinformación — información falsa difundida para engañar
- sexualizado — representado o tratado en términos sexualessexualizados
- violencia de género — daño físico o sexual por motivo de género
Consejo: pasa el cursor, enfoca o toca las palabras resaltadas en el artículo para ver definiciones rápidas mientras lees o escuchas.
Preguntas de discusión
- ¿Qué medidas prácticas podrían tomar los partidos y las autoridades para proteger a las candidatas del acoso digital durante campañas electorales?
- ¿Cómo crees que la difusión de deepfakes y desinformación afecta la confianza de la ciudadanía en la política y la participación de las mujeres? Da ejemplos.
- Los datos del informe muestran creencias que dificultan denunciar la violencia. ¿Qué acciones locales o educativas podrían cambiar esas actitudes en la comunidad?
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